Un deterioro en fuerza y masa muscular, resistencia cardiovascular y equilibrio conllevan a una disminución de las actividades de la vida diaria (inactividad y sedentarismo), un mayor riesgo de caídas y una pérdida de la independencia, entre otras consecuencias.

Los programas de ejercicio físico multicomponente constituyen las intervenciones más eficaces para retrasar la discapacidad y otros eventos adversos. Asimismo, han demostrado su utilidad en otros dominios frecuentemente asociados a este síndrome como las caídas, el deterioro cognitivo y la depresión.

Los efectos del ejercicio son potencialmente similares a los que puedan producir los medicamentos o incluso mayores, sin apenas efectos adversos; pudiendo trabajar desde la prevención de la enfermedad cardiovascular, hasta la prevención de la diabetes o la obesidad y derivando en una reducción del riesgo de mortalidad y una mejora en la calidad de vida.

Nuestra fisioterapeuta prepara cada sesión de gerontogimnasia adaptándose al nivel de capacidad funcional de cada anciano, valorando previamente la situación del mismo y trabajando desde ahí:

  • La fuerza y la potencia muscular, tanto de brazos y piernas, como de tronco.
  • El equilibrio y la marcha, con el fin de evitar las caídas.
  • La flexibilidad.
  • La resistencia cardiovascular.

Si quieres recuperar una lesión, mantener tu cuerpo activo o prevenir el deterioro del mismo, ¡muévete con Kuida!