Estamos acostumbrados a centrarnos en nuestra salud física, en comer más saludable, hacer más ejercicio… y a menudo se nos olvida la importancia de nuestra salud mental, tan necesaria e importante como la primera.

Es curioso, ya que la ansiedad y la depresión son dos de las causas más habituales por las que la gente acude primero al médico y finalmente al psicólogo. Esperamos y estiramos las situaciones hasta que somatizamos y nuestro cuerpo nos avisa que es momento de parar.

Desde Kuida sabemos la importancia de cuidarse a nivel psicológico y de prevenir situaciones más graves cuando la situación cambia de “estar un poco nervioso” a tener Ansiedad y cuando “estar un poquito triste” se transforma en Depresión.

¿Cómo sé que estoy deprimido y no triste?

Cuando una persona está triste es capaz de evadirse, incluso de buscar vías de escape para paliar la intensidad de su sentimiento, y con el paso de los días, ese sentimiento de pena se va diluyendo y perdiendo intensidad.

En cambio, cuando una persona está deprimida, siente un sentimiento tan intenso y profundo de tristeza que le impide realizar tareas de su día a día. Lo más preocupante es que las personas deprimidas normalmente necesitan un asesoramiento externo que les ayude a salir de esa situación.

¿Cómo identifico que es ansiedad y no nervios?

La ansiedad se diferencia por su intensidad y continuidad en el tiempo.

Una persona se puede sentir nerviosa por una situación concreta, pero cuando los nervios nos impiden realizar con normalidad actividades del día a día, es el momento de parar y buscar asesoramiento.

Desde Kuida sabemos que muchas personas pasamos por situaciones que nos provocan tristeza o nervios, la diferencia está en que a veces hay que entrenar esas habilidades que nos van a ayudar a que no se conviertan en algo común de nuestro día a día y así mismo en ansiedad o depresión.